Un cambio de época

Estamos viviendo una situación excepcional. La pandemia ha desencadenado una crisis sanitaria, social y económica que nos ha obligado a tomar medidas excepcionales. Los ayuntamientos, como administración más próxima a la ciudadanía, hemos sido una pieza clave para garantizar el confinamiento, conseguir que todo el mundo tenga sus necesidades más básicas cubiertas y canalizar la avalancha de solidaridad que hemos vivido.

Algunos auguran una época de cambios para adaptarnos a una nueva normalidad. A mí me gusta afirmar que estamos en un Cambio de Época. Me niego a aceptar la realidad anterior como una realidad a restaurar. Porque una sociedad donde hay precariedad, las desigualdades crecen y la emergencia climática se agrava no puede ser normal. Ahora tenemos una oportunidad para repensar y reconstruir nuestra sociedad.

Cada día sentimos el sufrimiento de los trabajadores y las trabajadoras a la espera de cobrar los ERTEs, de las dificultades que pasan nuestros comerciantes, restauradores o autónomos y hemos visto como las listas de atención de los servicios sociales se han disparado. Ante esto, ahora es el momento de una reconstrucción económica, social y sostenible. Hay que fortalecer el tejido económico y social de la ciudad, reforzar nuestros sistemas de salud y de curas, avanzar hacia la transformación digital de la economía y políticas valientes para afrontar la emergencia climática –aprovechando las alianzas con la UPC y los centros de investigación. Y todo ello, sin olvidar la conciliación y el papel de los niños, de la juventud y de nuestra gente mayor. Hay que repensar la ciudad, y esto implica también pacificar los espacios públicos y ganar espacio peatonal y para la bicicleta.

Tenemos que plantear un nuevo comienzo para Castelldefels y hacerlo mediante el diálogo, el consenso, el acuerdo y el compromiso de todo el mundo. Unas herramientas imprescindibles para el cambio, que como seguro que habéis sabido, no se han tenido en cuenta para preservar el acuerdo de gobierno en nuestro Ayuntamiento, provocando la salida de Movem En Comú Podem del gobierno después de que la alcaldesa decidiera romper el acuerdo de gobierno de forma unilateral.

Esto marca también un cambio de época para nosotros, sin aferrarnos a nuestras sillas, pero sin olvidar quién somos y por qué estamos aquí. Con la responsabilidad de saber encontrar el espacio desde donde poder ser más útiles para la ciudadanía en cada momento. Por eso continuaremos trabajando en nuestras prioridades, y las de 4.330 vecinos y vecinas que confiaron en nosotros. ¡Seguimos!